Novena Perpetua a la Virgen de la Medalla Milagrosa
![]() |
Novena Perpetua a la Virgen de la Medalla Milagrosa |
La Señal de la Cruz
† Por la Señal de la Santa Cruz,
† de nuestros enemigos,
† líbranos, Señor, Dios nuestro.
† de nuestros enemigos,
† líbranos, Señor, Dios nuestro.
† En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Invocación
al Espíritu Santo:
¡Ven, Espíritu Santo! Llena los
corazones de Tus fieles y enciende en ellos el Fuego de Tu Amor.
V: Envía Tu Espíritu para darnos nueva vida.
R: Y
renovarás la faz de la Tierra.
Oremos:
¡Oh, Dios, que instruyes los corazones
de Tus fieles con la Luz del Espíritu Santo! Concédenos saborear las cosas
rectas según ese Tu Espíritu y gozar para siempre de Sus Divinos Consuelos. Te
lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
[1]
V: ¡Oh,
María, Sin Pecado Concebida!
R: Ruega por nosotros
que recurrimos a Ti.
(TRES VECES)
ORACIÓN
TODOS:
¡Oh, Jesús! / Que Te has dignado glorificar con innumerables milagros / a la Bienaventurada
Virgen María / Inmaculada desde el primer instante de Su Concepción, / concédenos
/ que los que imploramos Su protección en la Tierra / podamos gozar eternamente
/ de Tu Presencia en el Cielo. / Tú, que con el Padre y el Espíritu Santo / vives
y reinas, / Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
¡Oh, Jesús! / Que para realizar Tus mejores obras /
escogiste las cosas débiles del mundo, / a fin de que ninguna se gloriase ante
Tu Presencia, / y que para aumentar y difundir la fe en la Inmaculada
Concepción / de Tu Madre / quisiste que la Medalla Milagrosa / se manifestara a
Santa Catalina Labouré, / concédenos, / que llenos de esa humildad, podamos
glorificar este misterio / con alabanzas y obras. Amén.
Memorare
San Bernardo de Claraval, Francia (1090-1153)
Acuérdate, ¡oh, Piadosísima Virgen
María!, que jamás se oyó decir que ninguno de los que han acudido a Ti,
implorando Tu Protección o reclamando Tu Auxilio, hayan sido de Ti abandonados.
Animado (a) por esta confianza, yo también acudo a Ti, ¡oh, Virgen, Madre de
las Vírgenes y Dulce Madre mía!, y gimiendo bajo el peso de mis pecados, me postro a Tus Pies. ¡Oh,
Madre del Verbo!, no desprecies mis súplicas, antes bien, óyelas y despáchalas
favorablemente. Amén.
ORACIÓN
TODOS:
¡Oh, Inmaculada Virgen María, / Madre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre
nuestra!, / llenos de viva confianza en Tu poderosa Intercesión, tantas veces
manifestada por la Medalla Milagrosa, estos Tus amantes y fieles hijos, / Te
suplicamos nos consigas las gracias y favores / que Te pedimos durante esta Novena,
/ si han de ser para el bien de nuestras almas / y de aquellas por las cuales Te
pedimos. (Menciónese aquí la Gracia que se desea obtener).
¡Oh, María!, / bien sabes, / cuántas veces nuestras
almas han sido morada de Tu Divino Hijo, / quien detesta la iniquidad.
Consíguenos aversión al pecado / y pureza de corazón que nos una a Dios / y así,
todos nuestros pensamientos, / palabras y obras / sirvan únicamente para Su
mayor gloria. Consíguenos, también, / el espíritu de oración y abnegación, /
para que por medio de la penitencia / recobremos lo que perdimos por el pecado,
/ y podamos llegar finalmente a la bendita morada donde eres Reina de los Ángeles
y de los hombres. Amén.
Acto de Consagración a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
TODOS:
¡Oh, Virgen, Madre de Dios, / Inmaculada María!, / nos ofrecemos y consagramos
a Ti, / bajo el Título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Que esta
Medalla sea para cada uno de nosotros, / prenda del Amor que nos tienes, / y
nos recuerde nuestros deberes para con Contigo. Que siempre que la llevemos /
nos bendiga Tu amorosa protección, / y nos conserve en la gracia de Tu Hijo.
¡Oh, Virgen poderosa, / Madre de nuestro Salvador!, / consérvanos
siempre a Tu lado / en todos los instantes de nuestra vida. Concede a estos Tus
hijos, / la gracia de una buena muerte, / para que en unión Contigo / podamos
gozar para siempre de la entera felicidad. Amén.
V: ¡Oh,
María, Sin Pecado Concebida!
R: Ruega por nosotros que
recurrimos a Ti.
(TRES VECES)
[1] Indulgencia
de cinco años. Indulgencia Plenaria bajo las condiciones usuales, si se reza
esta oración cada día por un mes. Enchiridion Indulgentium, 287.
No hay comentarios:
Publicar un comentario